El director de Defensa Civil, Daniel Russo, aseguró que «puede ser imperceptible» en la Ciudad de Buenos Aires la llegada de la nube de humo proveniente de los incendios en el Amazonas esperada para «martes o miércoles», y recordó que la Ciudad vive inmersa en una capa de smog «que afecta mucho más a la salud».

Además informó que las provincias de Chaco, Formosa, Jujuy, Salta Corrientes y Misiones no han reportado problemas sanitarios o de otro tipo vinculados a esta irrupción.

«Sabíamos por el Servicio Meteorológico que paulatinamiente iba a ir ingresando una cantidad de humo a una altura entre los mil y 1.500 kilómetros: esto, por la distancia del suelo y la diseminación propia de las partículas a medida que se alejan del foco, no puede causar mayores problemas», dijo Russo en diálogo con Télam.

No obstante, el funcionario aclaró que «la secretaría de Salud de la Nación lo está monitoreando junto con las secretarías provinciales» para prevenir cualquier contingencia.

«Todas las grandes urbes producen un smog al que no le damos importancia porque estamos acostumbrados, pero a partir de lo que ocurre en Brasil, la gente está más alerta», dijo.

«Sin embargo, no hay denuncias de parte de los organismos de salud de las provincias del sobre sobre más gente con problemas de visuales o de las vías respiratorias», dijo.

Por su parte, el director del Departamento de Asma de Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT), Gabriel García, explicó que la presencia de humo en el ambiente puede «empeorar los síntomas de pacientes con enfermedades respiratorias como el asma».

«Las consecuencias del humo en las vías respiratorias, son múltiples, pero puede perjudicar particularmente a las personas con alergias o enfermedades respiratorias».

«Para quienes cuentan con antecedentes respiratorios o padecen de asma, es muy importante llevar adelante un control habitual con su médico de cabecera y cumplir con la adherencia al tratamiento».