Unos 5.000 fanáticos con banderas y camisetas con la 10 se convocaron para exigir que Riquelme siga en el club. El contrato del enganche vence a fin de mes y el presidente Angelici aún no confirmó su continuidad.
Primero, el presidente Daniel Angelici dijo que para hablar de la renovación del contrato de Juan Román Riquelme “había tiempo”. Después, el presidente de Boca dijo que “Riquelme ya no es el de 2007”, en un razonamiento lógico y sin contenido. El gol a Olimpo, el tiro libre contra River, el golazo sobre la hora para el triunfo en Victoria y la actuación brillante con gol ante Arsenal de Román fueron inclinando la balanza y sumando adeptos entre los hinchas para lanzarse en este 1° de mayo a realizar un banderazo multitudinario en la Bombonera para pedir que el ídolo siga en el equipo de Carlos Bianchi. También hubo un puñado de hinchas en el monumento a San Martín, en Mar del Plata.

Es un secreto a voces, los dirigentes del ala macrista de la Comisión Directiva de Boca con Daniel Angelici a la cabeza no quieren renovarle al capitán del equipo. De hecho, el actual presidente renunció a su cargo de tesorero cuando Jorge Amor Ameal le ofreció a Román un contrato por cuatro años. Después Riquelme se fue “vacío” tras la derrota ante Corinthians por la final de la Copa Libertadores 2012, cuando Falcioni era el técnico. Y desde afuera, en silencio, acumuló poder entre los hinchas genuinos de Boca (sin negociar con la barra brava) que forzaron a Angelici a revertir la decisión de renovarle al Emperador para ir a buscar a Bianchi y a su vez el Virrey fue la puerta que se abrió para el regreso de Riquelme.

Otra vez la disputa entre Angelici y Riquelme se dirime entre los escritorios (donde decide el dirigente) y el clamor popular (que maneja Román con sus silencios y su talento en la cancha). Desde hace unas semanas que en Twitter se pide por la renovación de Román Riquelme a través de los hashtags #Renovac10nYA y #RenovacionARiquelmeYA, y el último domingo la Bombonera volvió a rugir por su ídolo con banderas y cánticos. “Riquelme es de Boca, de Boca no se va”, fue el hit. En tanto, se realizó una convocatoria entre los hinchas para este día del trabajador en la Bombonera y unos 5.000 se concentraron durante casi tres horas y se manifestaron para que siga el enganche y capitán del equipo. ¿Lograrán volver a torcer el brazo de Angelici?

Lo cierto es que tras la gran actuación de Riquelme frente a Arsenal la situación parece insostenible para los dirigentes, que poco a poco se van ablandando. Angelici fue siempre crítico, pero además sobre el tema opinaron el secretario general, César Martucci, y el vicepresidente Oscar Moscariello. El primero dijo que “Riquelme es un futbolista de excepción y por eso su renovación es distinta”; el segundo comentó que “la renovación de Riquelme se resuelve en dos minutos”. Guiños, síntomas que indican que otra vez Román se saldrá con la suya. Encima Bianchi no se expide y con su silencio (como el de su capitán) le da apoyo al futbolista, que volvió para “sufrir” con el Virrey a quien quiere como a su “papá”.