Desde Río de Janeiro, el seleccionado disputó ocho torneos oficiales y en siete finalizó entre los tres mejores. De los 40 partidos que jugó ganó 27, empató cinco y perdió ocho.
El primer compromiso oficial post Juegos Olímpicos fue la semifinal de la Liga Mundial en Londres, en junio de 2017. Allí, todavía bajo la conducción de Carlos Retegui, el equipo finalizó segundo con cinco victorias, un empate y una derrota. Dos meses más tarde, en agosto, se colgó el oro en la Copa Panamericana de Lancaster al derrotar en la final por 2-0 a Canadá. Fue campeón invicto con cuatro festejos.

Esa temporada se cerró con una plata en la final de la Liga Mundial de Bhubaneswar en diciembre. Los argentinos perdieron por 2-1 la final con Australia, N° 1 del ranking y campeón mundial, y terminaron con un récord negativo el torneo: dos triunfos, un empate y tres derrotas.

Los primeros meses de 2018 fueron tumultuosos. En febrero, Carlos Retegui presentó su renuncia como entrenador del seleccionado con el que había logrado el bronce mundial en La Haya y el oro en Río de Janeiro. En el medio de la crisis, con Rolando Rivero como técnico interino, en marzo el equipo se llevó el bronce en la Copa Sultán Azlan Shah, disputada en Ipoh, Malasia.