Más de 200 niños participaron de los talleres de robótica que lleva a cabo cada semana la Universidad de La Punta. A través de esta iniciativa se pretende despertar la pasión por la ciencia, la tecnología, fomentar la creatividad y el trabajo en equipo de los alumnos.

La Universidad de La Punta (ULP) deslumbró a los alumnos de la Escuela Nº 37 “Juan Bautista Alberdi” de Justo Daract y de la Escuela Nº 31 “Mariano Moreno” de Villa Mercedes. Es que para algunos de los 200 chicos este era su primer contacto con los robots, por lo que aprovecharon para interactuar con ellos, divertirse y aprender más sobre tecnología.

Durante la actividad, el responsable del Programa Robótica, Pablo Miranda, comentó: “Los chicos se ponen felices cada vez que llegamos con los robots. Ver la emoción y el entusiasmo con que observan, juegan y se entretienen con la robótica es impresionante. Esto nos empuja a seguir adelante con el fin de llegar a todas las escuelas del interior provincial e incentivar a los docentes para que se acerquen a la tecnología, tan incorporada en los más pequeños; esa es la premisa fundamental”.

Y añadió: “Estos chicos serán las primeras semillas del  futuro. En el interior provincial hay muchos talentos. Poder captarlos desde pequeños para que participen de los talleres que desarrolla la ULP como la Roboliga provincial y nacional y por qué no, en un futuro, en el mundial de RoboCup, sería sumamente alentador”.

Por su parte, la directora de la Escuela Nº 31 “Mariano Moreno” de la ciudad de Villa Mercedes, Judith Aguilar, destacó la importancia del acercamiento que tienen los chicos con los robots en los primeros años de educación. “Los ayuda a organizar el pensamiento, planificar, trabajar en equipo, respetar los tiempos y además, a anticipar las acciones y obtener resultados positivos”, puntualizó.

La experiencia de los protagonistas

Mateo Mora (11), alumno de quinto grado la Escuela “Juan B Alberdi”, manifestó: “Estoy fascinado; es la primera vez que utilizo los kit de robótica. Lo más lindo fue poder armarlo, y trabajar en equipo junto con mis compañeros”.

En este sentido, María Sol Labayen (11) expresó: “Desde las 8:00 que estamos esperando a que llegaran los robots a la escuela; construimos un robot y lo llamamos `Mía´. Estoy feliz y me encanta todo lo que tenga que ver con la tecnología y que nos visiten con estos talleres en la escuela; nos alegró completamente”.

Finalmente, Hernán Sosa (11), alumno de la Escuela “Mariano Moreno”, reflexionó: “En un futuro, los robots nos van ayudar en muchas actividades cotidianas, van a evolucionar y serán parte de nuestra vida como lo son en algunas fábricas”.

Robótica también es inclusión

La institución educativa de Justo Daract asiste a chicos con capacidades diferentes y con diversas patologías, por lo que en referencia a las actividades desarrolladas de robótica, su directora, Marcela Torres, señaló: “La robótica es una actividad extracurricular que fomenta la participación de todos los chicos, quienes son acompañados por un pedagogo. Este recurso debe ser utilizado como una herramienta creativa”.