Una tremenda y trágica historia sacude a Brasil. Se trata de una nena de 13 años que asesinó a su hermana y le robó de su vientre al hijo que estaba gestando por orden de una mujer que le pagó para que se lo diera ya que ella le había mentido a su novio que estaba embarazada. Según relató la menor, lo hizo además como forma de venganza ya que había sido abusada sexualmente por su cuñado.

El hecho sucedió en Brasil. A la adolescente le habría ayudado su amigo de 15 años, hijo de la mujer de 34 años que planeó el crimen. Ambos le cortaron el cuerpo a la víctima para poder quitarle el feto, aseguró la Policía.

Según recoge The Sun, la autora fue identificada como Catia Rabelo, quien le mintió a su novio que estaba embarazada. La mujer incitó a su hijo y a la adolescente para que la ‘ayudaran’ a conseguir a un bebé.

La víctima, de nombre Fabiana Santana, había sido reportada como desaparecida por sus familiares luego de una salida nocturna el pasado 18 de octubre con sus dos presuntos asesinos. Tres días después, su cuerpo fue encontrado enterrado en una tumba poco profunda en Porto Velho.

Los peritos determinaron golpes en la cabeza con una barra de hierro y puñaladas en el cuerpo, que le causaron la muerte. Luego de la autopsia se determinó que estuvo viva cuando le quitaron al bebé de su útero.

Fabiana tenía otro hijo de siete años, Gustavo, que también fue asesinado por su tía y su amigo. Él fue encontrado flotando en un lago artificial muy cerca de donde enterraron a su madre. Los investigadores presumen que intentó salvar a la víctima y lo mataron en el intento.

Catia Rabelo fue detenida el pasado miércoles cuando intentaba huir y fue ella quien dijo que los adolescentes hicieron todo por orden suya. Confesó que necesitaba “un hijo para demostrar a su novio que estaba embarazada y así se casara con ella”.

Al bebé se lo encontró vivo y al cuidado del cómplice adolescente. El menor se encuentra bajo protección de las autoridades.

En tanto, los dos agresores quedaron custodiados en un centro juvenil. El hijo de Rabelo no mostró remordimiento y parecía sin emociones, explicó el inspector Leisaloma Carvalho.

Sin embargo, la confesión de hermana sí fue reveladora. Admitió haber matado a Fabiana y a su hijo. A este último lo apedreó en el lago hasta que se ahogó, señala la investigación. No obstante, la menor habría tenido un “motivo”.