Teme quedar pegado a las especulaciones sobre un “pacto” para facilitar su gestión.
Mauricio Macri, definitivamente, ha decidido gastar la suela de sus zapatos en la provincia de Buenos Aires. Una, dos y hasta tres veces por semana tiene previsto cruzar la General Paz para tratar de achicar la diferencia que le sacan Sergio Massa y Daniel Scioli. Ayer estuvo en Junín y Trenque Lauquen y hoy hará una movida importante en el Conurbano, donde cruzará de Moreno a Lomas de Zamora. Pero antes de que su equipo de campaña vista de amarillo 200 esquinas bonaerenses, el jefe de Gobierno se vio obligado a trazar una raya: “Son dos modelos de país. Cristina tiene uno y yo otro”, dijo.

En otro momento, en cualquier circunstancia política de los últimos ocho años, hubiera sonado caprichosa y obvia una frase así. No en estos tiempos. El conductor del PRO viene de posar con Cristina en las oficinas de Facebook y de que ella revelara que mantuvieron un encuentro secreto en la residencia de Olivos. Eso, sumado a varias leyes que impulsan juntos en el Congreso y en la Legislatura porteña, despertó suspicacias.

La palabra pacto podría hacerle daño al macrismo.

Más de un dirigente que trabaja para ver a su jefe al frente de la Casa Rosada se pregunta por lo bajo si no existe la posibilidad de que en el imaginario popular Macri sea apartado del rol de opositor duro y tenaz. Justo él, se inquietan, que siempre apareció en los sondeos de opinión como la contracara del modelo y ahora que se larga la carrera por la sucesión de Cristina.

“Tuvimos cuatro conversaciones y dos reuniones en un año. Eso debería ser normal. Sólo coincidimos uno y otro en que no tenemos dos discursos.

Ella tiene un modelo de país y yo tengo otro en la cabeza”, aclaró Macri en declaraciones al canal Todo Noticias.

Es probable que durante la recorrida que realizará este mediodía, Macri aproveche las cámaras para decir qué país tiene en la cabeza y qué tan lejano está del que condujeron Néstor Kirchner y Cristina. En su entorno, sin embargo, insisten con que “Mauricio no tiene que sobreactuar de opositor ” y envían dardos por igual a Massa y Scioli.

“Uno fue jefe de Gabinete y el otro es el gobernador más kirchnerista. Mauricio no tiene nada que explicar. Es el hombre para contrarrestar este modelo”, sostienen. Y marcan una diferencia entre el diputado y el gobernador: “Al menos Daniel se ha mantenido siempre en el mismo lugar”. Hablando de disputas: Macri se vio ayer en Junín con el intendente massista Mario Meoni y su equipo se encargó de difundir la foto.

En las calles del conurbano, desde hoy, comenzarán a verse afiches en los que Macri posa junto con distintas personas. Debajo, se lee siempre la misma frase en letras mayúsculas: “Estoy con vos”.