“Mamá, perdón por esto”. Esas fueron las últimas palabras que Charlie Proctor, un niño de 5 años, le dijo a su mamá antes de morir sus brazos luego de batallar durante años contra un cáncer de hígado.

Los padres del nene explicaron que lo último que hizo su hijo fue disculparse por todo lo que tuvo que atravesar la familia por la enfermedad que fue diagnosticada en el 2016. Su situación se empeoró en los últimos meses cuando se expandió hacia sus pulmones.

La familia intentó hasta último momento conseguir los fondos necesarios para efectuarle un trasplante a Charlie y así luchar contra un devastador final. Para esto, debían viajar a Estados Unidos a realizarse el tratamiento, y estaban incluso recibiendo apoyo de diferentes celebridades, entre ellas la cantante estadounidense Pink.

El mes pasado, los médicos le informaron a Amber Schofield, la madre del pequeño, que a su hijo le quedaban dos semanas de vida, hasta ese momento no habían alcanzado a recaudar el dinero. Necesitaban 855.580 libras esterlinas (más de 39 millones de pesos argentinos), pero solamente alcanzaron a conseguir la mitad de los fondos.