Se realizó en Moreno una marcha para pedir justicia por Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, la vicedirectora y el portero de la escuela Nº 49 Nicolás Avellaneda que murieron hace una semana por la explosión de una garrafa.

Calamano y Rodríguez murieron al explotar la garrafa de la cocina de la escuela mientras preparaban el desayuno para los cientos de chicos que acuden a la escuela. Había varias denuncias al ente regulador por fugas, y todas fueron ignoradas.

Docentes y auxiliares denunciaron el domingo pasado el vaciamiento del Consejo Escolar de Moreno ocurrido el sábado 4 de agosto. “Se llevaron expedientes para limpiarse. Los interventores del consejo son culpables”, aseguraron.