Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados en el norte de México en un violento ataque que podría estar vinculado con el crimen organizado.

Como consecuencia del hecho, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó en Twitter y ofreció ayuda militar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la lucha contra los carteles de la droga.

«El saldo de la agresión son nueve fallecidos: tres mujeres y seis menores. Hay seis menores lesionados, una menor ilesa y otra menor presuntamente desaparecida», indicó el secretario de Seguridad de México, Alfonso Durazo, durante una conferencia de prensa.

Acompañado del presidente López Obrador, Durazo explicó que el ataque se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua cuando la familia conformada por tres mujeres y 14 menores fue emboscada por un grupo armado.

Según Durazo, la zona donde ocurrió la masacre es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos narcos.

«Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», agregó López Obrador.

La familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban y no se descarta que hayan sido confundidos con miembros de otro cartel.

Las víctimas son miembros de la familia LeBaron, asentada en México desde 1942.