Tal como ocurrió el mes pasado cuando activistas protestaron en las calles de Sidney para exigir mayores acciones del gobierno, al menos nueve ciudades australianas se unieron a la protesta masiva contra las autoridades convocada para este viernes.

La manifestación se extiende además a otros países promovida por el grupo Viernes por el futuro fundado por la activista sueca Greta Thunberg.

Morrison ha decretado la emergencia ambiental mientras anunció la creación de un fondo de al menos 1.400 millones de dólares además de ayudas a familias afectadas por los voraces incendios. Sin embargo, los australianos le recriminan el haber anunciado sus vacaciones familiares a Hawai en medio de la tragedia que también ha exterminado a casi un millón de especies autóctonas.

Muchas comunidades han debido sortear los focos con sus propios recursos y exponiendo su vida, según han dejado ver en las redes sociales.

Los equipos de bomberos y voluntarios se mantienen en las arduas labores pese a las altas temperaturas que solo agravan la situación que ha ameritado la evacuación de varios poblados en sur de Australia.

Entre otros reclamos, los ciudadanos habían instado a suspender la celebración de Año Nuevo con fuegos artificiales ante los riesgos que suponían en medio del alza de la temperatura, aunque las autoridades decidieron reducir la cantidad de explosivos en lugar de cancelar el emblemático show.