Fue a sólo 200 metros de la comisaría donde trabajaba el subteniente. Los atacaron cuatro motochorros, que huyeron.

El policía había terminado su jornada de trabajo en la comisaría de Lomas de Zamora donde trabajaba y estaba llevando a una amiga a su casa. Pero a sólo 200 metros de la seccional se le cruzaron en el camino cuatro “motochorros” que intentaron robarle su moto. El subteniente se resistió a los tiros y todo terminó de la peor manera: a él lo ejecutaron de un balazo y la mujer que lo acompañaba fue herida de dos tiros en la cara.

El trágico asalto ocurrió el viernes a las siete y media de la tarde en la localidad de Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora, al sur del conurbano bonaerense.

La víctima se llamaba Isaías Abreu y tenía 33 años. El hombre había entrado a la Policía Bonaerense hacía una década, según contaron altas fuentes policiales a Clarín. “Es una historia trágica porque el subteniente muerto estaba casado, tenía un hijo de un año y un bebé de pocos meses ”, explicó, indignado, un vocero del caso.

Hasta anoche no había detenidos por el crimen. Pero los investigadores dijeron que están analizando las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los ladrones, que se fueron sin robar nada.

Según las fuentes consultadas, el viernes Isaías cumplió su servicio en la comisaría 7° de Lomas de Zamora y salió de franco. Vestido con ropa de civil, el subteniente se subió a su Honda CG 150 y se encontró con una amiga en la puerta de la seccional (ubicada en Bilbao la Vieja 199). A 200 metros de allí, en Martín Rodríguez y 12 de Octubre, fue interceptado por cuatro ladrones que iban en dos motos.

“Los asaltantes intentaron robarle la moto. El subteniente se identificó como policía, dio la voz de alto y sacó su arma. Allí se generó un tiroteo”, resaltó a Clarín un jefe policial.

El subteniente recibió un balazo que le ingresó por debajo de una axila, le atravesó el cuerpo y le destrozó el corazón. Murió en el lugar. Su amiga fue herida de dos tiros en la cara, aunque sobrevivió. Finalmente, los ladrones escaparon sin robar nada.

La mujer baleada fue llevada a un hospital, donde fue operada. Anoche estaba fuera de peligro.

En un primer momento se informó que el subteniente había sido atacado por ladrones que acababan de asaltar un supermercado chino de la zona. Pero la versión fue desmentida por altas fuentes policiales.

Ayer a la tarde, en medio de un profundo dolor e indignación, familiares, amigos y compañeros de Isaías lo despidieron en el Cementerio Municipal de Avellaneda. Con bronca, señalaban que a ocho cuadras del lugar donde lo mataron habían asesinado a otro policía tres meses atrás (ver Otro…).

Con Isaías Abreu, en lo que va del año ya fueron asesinados 11 policías en total: 7 de la Bonaerense, 3 de la Federal y 1 de la Metropolitana. En tanto, durante todo el año pasado cayeron 34 policías de estas tres fuerzas.