Por tercera vez en lo que va del año Mauricio Macri volvió a encontrarse cara a cara con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Fue este viernes a las 20.30 en la residencia de Olivos.

El Presidente agasajó a Lagarde con una cena. La acompañaron el subdirector del Fondo David Lipton, el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, y el jefe de la Misión para la Argentina, Roberto Cardarelli.

Por el lado del Ejecutivo también fueron de la partida el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, los dos funcionarios más poderosos de la administración, el titular del Banco Central Luis Caputo, y la primera dama Juliana Awada, quien además “se ocupó”, del menú, según contaron fuentes oficiales. Dujovne y Caputo, previo a la cena, mantuvieron reuniones bilaterales con la titular del Fondo donde hablaron sobre la evolución del frente fiscal, monetario y cambiario.

Lagarde expresó el apoyo del FMI a la impronta de la presidencia del G-20 -enfocado sobre el futuro del trabajo y la infraestructura para el desarrollo- y dialogaron sobre la situación económica internacional. Además, expresó su beneplácito por la evolución de las cuentas fiscales en la Argentina que el Gobierno le mostró, según confiaron cerca de Dujovne. Los mismos conceptos se los reiteró a Macri.