Con el recinto colmado y una multitud en las calles aledañas, la concejala Nadia Torres presidió la sesión ante la ausencia del viceintendente saliente, Gustavo Calderón. Luego del izamiento de la Bandera Nacional y la entonación del Himno Nacional Argentino, la edil tomó juramento a Verónica Bailone, quien se acercó al palco de la presidencia y, con su hijo Lisandro en brazos, exclamó “¡Sí, juro!”, lo que provocó una ovación y un prolongado aplauso tanto dentro como fuera del edificio. Seguidamente, la flamante autoridad fue invitada a sentarse en el sillón que el voto popular le confió durante 4 años. Ya en su nuevo lugar, Bailone cumplió con su primera función al tomarle juramento “al intendente electo y mi amigo, Maximiliano Frontera”, quien también dio su “¡Sí, juro!” acompañado por sus hijos Valentino, Martina, Benjamín y Santino, a quienes se abrazó en otro de los muchos momentos de emoción que predominaron durante la noche de asunciones.