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El hecho sucedió en Guaymallén, provincia de Mendoza, donde el dueño de un local de venta de indumentaria continuó con sus actividades tras haber vuelto de un viaje en Perú contagiado con el virus.

Esto generó una cadena de contagios que llevó a que una de las empleadas también contrajera coronavirus y luego lo hiciera toda la familia de esta, salvo su padre, quien dio negativo en el hisopado.

Por el momento, toda la familia permanece internada en el Hospital José Néstor Lencinas, donde recibieron amenazas ante las versiones que aseguraban que uno de los hermanos de la joven también había roto el aislamiento previo a saber que estaba contagiado.

Desde el Gobierno de Mendoza hay gran preocupación para seguir el nexo epidemiológico y evitar que se generen más contagios. Hasta el momento, la provincia cuenta con 80 confirmados.