Apareció él. Ese al que tantas veces se le reclamó que aparezca en partidos decisivos y tantos otras se lo maltrató injustamente, para ponerse el equipo al hombro al mejor estilo Diego Maradona y devolverle la alegría a millones y millones de argentinos.

Claro que sí, hablamos de Lionel Messi. La Pulga se vistió de D10S, marcó tres goles -uno mejor que el otro-, rescató un 3-1 para el conjunto nacional y nos clasificó a Rusia 2018, y a nivel personal, se convirtió en el máximo goleador de las eliminatorias sudamericanas.

El triunfo del conjunto nacional, acompañado de otros resultados, terminó de sentenciar el pase directo de la Albiceleste a la Copa del Mundo: acompañará a Brasil, Uruguay y Colombia, mientras que Perú deberá jugar repechaje. Chile quedó afuera de todo.