La caravana de migrantes, hacinada por estas horas en Tijuana, enfrenta mal pronóstico luego de que cientos de ellos intentaran cruzar a la fuerza la frontera hacia Estados Unidos este domingo, en lo que terminó siendo una batalla campal. Helicópteros norteamericanos sobrevolando suelo mexicano, una lluvia de gases lacrimógenos. Gritos y chicos llorando.

El resultado: México anunció que deportará a los involucrados, unas 500 personas. Y Donald Trump informó vía Twitter que su intención es cerrar la frontera permanentemente.

Tras acusar a «muchos» de los migrantes de «criminales», Trump exigió a México que los deporte «de la manera que quiera». Y aclaró «NO van a entrar a Estados Unidos. Vamos a cerrar la frontera permanentemente si es necesario».