Estuvieron manifestantes de Tupac Amaru, Movimiento Evita y organizaciones más pequeñas.

Entre mil y dos mil militantes de organizaciones cercanas al Gobierno se movilizaron hoy hasta las puertas de la Embajada de los Estados Unidos para protestar contra los denominados fondos buitre.

Los primeros en congregarse a las tres de la tarde en las cercanías de Plaza Italia, sobre la avenida Sarmiento, fueron los militantes de la organización barrial Tupac Amaru, una de las principales convocantes a la marcha junto al Movimiento Evita. Con banderas en contra de los holdouts, el juez Thomas Griesa y Paul Singer, cara visible de los fondos, participaron familias enteras, con chicos. Se preveía que a las 17, frente a la embajada, se leería un documento conjunto y se realizaría una performance artística. Pero nada de eso ocurrió “por la dinámica” del acto, explicaron más tarde a Clarín los organizadores.

Alrededor de las 16.30, una veintena de micros que llegaban desde distintos puntos del conurbano llegó hasta las inmediaciones de la embajada, que permaneció vallada y custodiada por medio de un centenar de policías, con perros y una autobomba.

A las 17, las columnas, con el Movimiento Evita en la cabecera comenzó a marchar hacia la sede diplomática al grito de “Patria sí, colonias, no”. En la primera fila, detrás de una bandera con la leyenda “Argentina o fondos buitre” estaban los principales referentes de las organizaciones. El diputado nacional oficialista Leonardo Grosso defendió la convocatoria y la posición del Gobierno. “Nosotros somos, como dice Cristina, pagadores seriales. Hemos planteado la negociación con todos. Los que no quieren (negociar) son los fondos buitre, nos vamos a sentar a negociar con quien tengamos que hacerlo pero defendiendo los intereses de nuestro pueblo”, sentenció el también responsable nacional de la JP Evita. A su lado lo acompañaba el actor Juan Palomino, el diputado bonaerense Gustavo Di Marzio, que advirtió que los fondos vienen “por las corporaciones y a hipotecar el futuro”. También los acompañaban referentes de las organizaciones más pequeñas que también participaron del acto, como el movimiento nacional de campesinos e indígenas, Militancia Popular, la cooperativa John William Cooke o Desafío Bicentenario, entre otras.

Minutos después, frente a la embajada, con pirotecnia y clima mundialista, cantaron el himno nacional, pidieron para que los fondos “se rescaten” y se sumen al canje de deuda. También hubo cantos a favor de la Presidenta y otros más intimidatorios, que prometían “quemar la embajada”.

Intempestivamente, la marcha se desconcentró y antes de las 18 ya no quedaba casi nadie frente a la embajada. La excusa que dieron algunos de los referentes para no leer el documento previsto fue la extensión del mismo, pero apenas tiene 2 páginas.

El texto todavía inédito llevaría las firmas de todas las organizaciones y es un diagnóstico de “la etapa más cruel y reñida del capitalismo”. Además cuestiona “las políticas neoliberales” y explica la política de desendeudamiento” del gobierno kirchnerista. En el último párrafo pide por la unidad. “Convocamos al pueblo argentino a sumarse a una lucha que es de todos, no tiene dueños y no admite retrocesos ni dilaciones”, cierra.