Una fiscalía de Roma investiga si los restos pertenecen a Emanuela Orlandi, una nena que desapareció hace 35 años. Su caso es uno de los grandes interrogantes de la Iglesia Católica.
Un enigma recorre en los últimos días los pasillos del Vaticano: ¿De quién son los huesos humanos que fueron hallados este lunes bajo el suelo de la nunciatura?

Según los medios italianos, la fiscalía de Roma investigan si pertenecieron a Emanuela Orlandi, la hija de un empleado del Vaticano que desapareció hace 35 años sin dejar rastros.
Los restos fueron encontrados durante los trabajos de renovación de la embajada del Vaticano en Roma y el hallazgo fue informado al Vaticano por las autoridades italianas, a última hora de del miércoles.

El jefe de fiscales de Roma, Giuseppe Pignatone, abrió una investigación por homicidio y ordenó un análisis de ADN de los huesos para determinar la edad, el sexo y la fecha de muerte. Los medios italianos y familiares de Orlandi especulan con que podría tratarse de los restos de la joven de 15 años o de los de otra adolescente, Mirella Gregory, que desapareció un mes antes.