El descubrimiento ocurrió es una enorme cavidad con siete cámaras. Se trata de 13 huesos y dientes de un espécimen que vivió hace por lo menos 67 mil años en la isla de Luzón.

El Luzonensis se les suma a la lista de miembros del género Homo conocidos en el mismo período: neandertales, denisovanos, hobbits de Flores, erectus y sapiens.

Se trata de una familia variopinta de primates unidos por lazos de parentesco más recientes que con los otros homínidos vivos, como los chimpancés o los bonobos. Cada uno fue un experimento pero solo sobrevivió el Homo sapiens.

De momento no se puede saber cómo es el humano de Luzón porque no se hallaron fragmentos de su cráneo, ni tampoco cuál era su estatura porque el único hueso disponible que podía tallarle, el fémur de un muslo, está partido.