El caso de las trillizas abandonadas en un hospital de San Justo causó conmoción en todo el Gran Buenos Aires y la Capital Federal. De hecho, mientras la Justicia de Morón todavía realiza los intentos por reunir a las niñas con integrantes de su familia sanguínea, aparecieron centenares de familias dispuestas a adoptarlas y darles un hogar.

Kiara, Ángeles y Milagros nacieron prematuras el 14 de abril en el Policlínico Central de San Justo. Su madre, que tenía nueve hijos anteriores y un grave problema de adicción a las drogas, las abandonó en el centro de salud apenas después de un par de visitas. Desde entonces, quedaron bajo el cuidado de los médicos.

El caso salió a la luz en la mañana del miércoles. La gran mayoría de los medios acudieron al hospital y revelaron la situación de desamparo en la que se encontraban las criaturas, aún internadas.

Así, comenzaron a aparecer parejas dispuestas a adoptarlas. Surgieron candidatos desde todas partes del país y de diferentes rangos de edad.

Hubo aquellos matrimonios que no pueden tener hijos de manera natural y buscan completar su hogar con una adopción hasta parejas de personas mayores que desean volver a criar bebés en el tramo final de sus vidas.