A los recientes casos de Exequiel Ponce (en Córdoba), Beltrán Bombau y Hugo Isola (ambos en Buenos Aires), se sumó una nueva tragedia. Pablo Esteban Pérez tenía 39 años y murió mientras corría un medio maratón en Tandil. Creen que fue muerte súbita. Te ayudamos a evitar este tipo de acontecimientos y a saber actuar ante una emergencia.

La muerte súbita es un deceso inesperado que ocurre sin síntomas previos o con síntomas que comienzan poco tiempo antes de la muerte. El 90% de estas muertes son causadas por problemas cardíacos, y de éstos, el 90% por una arritmia grave llamada fibrilación ventricular. Como consecuencia de esta arritmia el corazón se detiene y deja de circular la sangre.

¿Cómo prevenir la muerte súbita en deportistas?

Es muy importante la realización de estudios cardiológicos precompetitivos y periódicos para detectar afecciones potencialmente mortales que impidan la realización de prácticas deportivas de alto rendimiento. Sin embargo, a pesar de un estudio correcto, no todos los casos de muerte súbita pueden ser previstos y evitados.

Cuando sucede una muerte súbita es fundamental contar inmediatamente con un sistema de respuesta en emergencias conformado por personal entrenado en reanimación cardiopulmonar (RCP) y por un cardiodesfibrilador. Este último es un aparato portátil con la capacidad de detectar la fibrilación ventricular y administrar un choque eléctrico que es, en definitiva, la única forma de cortar esta arritmia y hacer que el corazón vuelva a latir normalmente.

Es lícito destacar que la combinación de reanimación cardiopulmonar (masaje cardíaco) y cardiodesfibrilación tiene alta efectividad cuando es aplicada en los primeros minutos. Cada minuto que pasa en una víctima de muerte súbita sin asistencia adecuada significa la pérdida de un 10% de posibilidad de sobrevivir. Por esta razón, resulta indispensable que en los eventos deportivos exista al menos un cardiodesfibrilador y personal entrenado en reanimación cardiopulmonar y desfibrilación.

Pero no solo en la práctica deportiva puede suceder una muerte súbita, sino también entre el público espectador. Por eso, es tan importante aprender a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y a utilizar un desfibrilador. No es necesario ser profesional de la salud para esto. Se calcula que si la población estuviera entrenada en RCP, se podría salvar a más de la mitad de las 40.000 víctimas de muerte súbita que se estima se producen al año en la Argentina.

Algunos consejos

* Las personas que hacen deporte en forma esporádica o competitiva deberían consultar a su médico, quien decidirá en cada caso particular qué estudios son necesarios para una práctica más segura.

* Se recomientda que cualquier persona, sea deportista o no, se entrene en RCP para saber cómo actuar ante una emergencia y, así, pueda salvar una vida.