La Legislatura provincial de Mendoza sancionó un nuevo Código de Faltas, que, entre otras cosas, hace foco en la responsabilidad de los padres en el cuidado de los hijos.
Uno de los nuevos preceptos, que más llama la atención, es la posibilidad de multar y detener a los progenitores que incumplen de manera reiterada con el envío de los chicos a clases.

Además, ofender en forma personal a un funcionario público, por ejemplo, un policía, a maestros y a personal de la salud tendrá una multa de hasta 14.500 pesos o arrestos por 15 a 30 días.

Si un alumno insulta a un docente, la pena llegará a 9.500 pesos.
También habrá castigos para los padres que busquen tarde a sus hijos al colegio o aquéllos que no cumplan con el calendario de vacunas.