El local había perdido el primer set ante el japonés y estaba quiebre abajo en el segundo, hasta que al asiático lo traicionó su físico y finalmente abandonó.

Rafael Nadal estuvo contra las cuerdas, pero logró encaminar el encuentro y luego se benefició de la mella física de Kei Nishokori, quien abandonó cuando perdía 2-6, 6-4 y 3-0. Así, el español se coronó por cuarta vez en el Masters 1000 de Madrid.

Había arrancado mal el número uno del mundo ante Nishikori, quien quebró en dos ocasiones y se llevó rápidamente el primer parcial. Incluso el japonés tenía quiebre a favor en el segundo set, pero el manacorí logró quedarse con el saque del asiático en el octavo game para nivelar. Luego quebró también en el décimo y se quedó con el segundo capítulo.

Nishokori, visiblemente agotado y afectado en su cadera, padeció los efectos de una extensa semifinal ante David Ferrer y rápidamente quedó quiebre abajo. Y pese a recibir asistencia en la zona dolorida, el nipón, que desde el lunes será el primer top ten de la historia de su país, se retiró.

“Me estaba pegando una paliza”, sintetizó Nadal, quien obtuvo su tercer título de la temporada luego de los obtenidos en Doha y en Rio de Janeiro.