La familia de Brody Allen, de dos años, recibió la noticia que ningún padre quisiera escuchar: a su hijo de dos años le quedaba poco tiempo de vida.

Dos meses para ser más precisos, eso es lo que los médicos creen que podría soportar el cuerpo del niño aquejado por un cáncer cerebral muy raro del que, se dice, solo 300 personas han sido diagnosticadas.

A Brody, en particular, le aparecieron cinco tumores, que fueron tratados con quimioterapias muy agresivas. El último, sin embargo, se ha llevado la esperanza.

Los padres de Brody tuvieron que sobreponerse al dolor y buscar la manera de hacerlo feliz en lo que le queda de vida. De ahí, que decidieron adelantarle la Navidad, ya que es muy probable que el niño no llegue a diciembre.

Decoraron el árbol, pusieron un muñeco de nieve a la entrada de la casa y el espíritu navideño empezó a contagiar a todo el vecindario, luego a otros lugares cercanos, y así, hasta traspasar fronteras.

Los Allen crearon un perfil en Facebook llamado “Team Brody”, para contarle al mundo que la Navidad se había anticipado en su hogar y pidieron ayuda para convertir su pequeño barrio en Cincinnati, Ohio (EE. UU.), en el más festivo y decembrino.

El esfuerzo ha dado sus frutos. Más allá de la decoración festiva y los regalos, está la reacción de Brody Allen, que cree de corazón que la Navidad está aquí.