Un alivio. Eso es lo que sintieron Marcelo Gallardo y su cuerpo técnico al conocerse que Ignacio Fernández no estaba desgarrado. Así lo indicaron los estudios médicos a los que el mediocampista se sometió en la clínica Rossi de Belgrano. De esta manera, Nacho podrá estar a disposición para jugar ante Independiente en Avellaneda el miércoles 19 por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores.

Incluso podría estar antes, de acuerdo a cómo se vaya recuperando. Van a evaluar a partir de este martes a las 16 cuando el plantel vuelva a los entrenamientos en el predio de Ezeiza cómo arranca desde el aspecto físico.

“No sentí un pinchazo así que no creo que sea un desgarro”, había dicho Nacho a la salida de la clínica. Su diagnóstico fue certero. Las imágenes de los estudios demostraron que la lesión que lo obligó a pedir el cambio a los 3 minutos del clásico contra San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro se trataba de una distensión en el isquiotibial izquierdo.