Barbie Vélez rompió el silencio y habló de los presuntos episodios de violencia con Federico Bal, que denunció ante la Justicia. “Los golpes empezaron en junio, eran agarradas fuertes de brazo y cuello, empujones; no piñas y cachetazos”, aclaró. Una relación enfermiza, contada en primera persona.

En medio del escándalo con denuncias cruzadas en la Justicia, Barbie Vélezdecidió romper el silencio en Intrusos. La actriz llegó al canal Américaacompañada por su padre, Alejandro Pucheta, y apuntó contra Federico Bal por presuntas situaciones de violencia de género.

Y habló de todo, con detalles. Aquí, su descargo manao a mano con Jorge Rial:

“Esto empezó en junio del año pasado, la relación comenzó con muchos celos, muchas inseguridades, nunca tuve una relación así, yo sentía que Federico tenía más experiencia, que ya había vivido con otras mujeres, para mí era normal eso… los dos éramos celosos, éramos inseguros, al principio era una tontería, pero los celos se fueron agravando, eran incontrolables. Ahí empezaron las discusiones, los celos traían las discusiones”, comenzó el relato.

“Hay varias cosas violentas que ahora las veo y antes no…. él me celaba y yo pensaba que así me amaba, yo creía que la violencia eran golpes, sentía que todo iba a cambiar. Él no salía con los amigos, entonces no me dejaba salir con mis amigas”.

En cuanto al episodio que denunció José María Muscari en septiembre, contó: “Eso pasó, yo sacaba lo peor de él, sentía que las cosas iban a cambiar, yo sentía que era culpa mía, que él tenía razón en enojarse. Ahora lo que se es que no volvería nunca más en mi vida con él…. no estoy acá para destruirlo, para hacerle mal como él dijo, estoy acá porque él se sentó acá, yo quería darle un punto final público con esa revista. Lo que más me molestó de su paso por Intrusos es que le pregunten lo del cuchillo y se calle la boca, nunca ocurrió en la vida… lo del incendio del departamento nunca pasó y lo contó en mi círculo laboral. Me siento absolutamente culpable de lo que está sucediendo, tenía que haber terminado la relación mucho antes. No me refiero a una culpa de provocación, me refiero de haber permitido que me aleje de mis amigas, de mi familia, de haber desmentido a Muscari… era una relación enferma claramente”.

Y detalló: “Muscari me enfrenta en el camarín de Ideas y le dije que fue una única vez (sobre los golpes), me quería llevar a su casa, pero yo me escapé con Fede porque le conté que Muscari se había enterado. Mi papá es la persona más tranquila del mundo… ese día niego todo ante mis papás”. 

En cuanto a los golpes, aclaró: “No es que me pegó una trompada, me agarró fuerte, había empujones, me agarró del cuello, algunas veces me caí al piso, pegarle fuerte a las paredes para no pegarme a mí, eso también es violencia. Hice una denuncia con toda la verdad. Éstabamos enfermos, por eso voy a la psicóloga, no quiero volver a caer, ya pasé muchas veces por intentar separarme y terminar volviendo… no por él, no es un mountruo, terminaba volviendo…. sentía que las cosas iban a cambiar, era mi cabeza”. 

¿El quiebre? “Descubrí una infidelidad, le rompí el celular, pero no le estuve rompiendo toda la casa… el monitor se cayó y yo no lo rompí, admito mis culpas. Descubrí que me estaba cagando. Yo venía sospechando de una infidelidad y nunca terminás de creerlo hasta que no lo ves… Ese día él se va al baño y agarro su celular (hacía mucho que no lo hacía) y veo mensajes, que no es sólo el que se mostró, entre la chica (Laurita Fernández) y él, de pasarme a buscar, muchas cosas, no era una estupidez… me lo niega y agarro el celular y lo tiro, iba a llamar a esta mujer para que me explique y al novio. Ahí hubo samarreos, me tira contra un armario que tenía un espejo, me agarra del cuello. El punto era que yo lo había descuidado, que no estaba como antes, él termina llorando, abrazándome, él no quería que me fuera para que yo no llame a esta persona, no es una cuestión de amor, él no quería acostarse conmigo… Yo no sabía como irme, fue lo más lejos a una situación romántico, a él no le interesaba arreglar las cosas”.

Nazarena Vélez

“Mi mamá no sabía nada hasta ahí… Sabía de la pelea del domingo, la llamo y le digo que no sabía como irme, entonces le saqué las llaves del auto para que no me siga y le mandé las llaves por su abogado, no quería que me siga, no sabía como irme”, contó. Y cuando le preguntaron por el tema de la droga, indicó que “me parece un tema bastante complicado, prefiero no hablar de eso. Él me agradeció por haberlo sacado de muchas cosas y su familia también… Ese día estaba alcoholizado”.

La tapa de Gente

“Primero nos piden hacer una tapa juntos cuando estábamos en Italia, no me pareció porque estábamos mal, a punto de separarnos. Después me piden una tapa sola y digo que no porque no estabamos bien… Y después digo que sí, con título de irme a vivir sola, arreglé eso, el viernes pasa esto y aviso que voy a decir que me separé, no quería quedar como una cornuda porque sabía que había estado con una chica el sábado. El lunes hago las fotos, primero la nota, y en ningún momento hablo de golpes… pido que me maquillen los golpes, la única foto que me saqué que se ve el golpe es esa. Me preguntan luego del golpe que pedí que me maquillen y dije ‘no voy hablar del tema’. Siempre hice fotos con moretones, y se hizo photoshop, no hice la nota para hablar de los moretones”. 

Y contó, quebrada en llanto: “Federico se dejaba llevar mucho por lo público… en Cancún la pasé muy bien, nunca me había ido de vacaciones con una amiga, él me llamaba para vernos en Roma antes. Yo en Carlos Paz la pasé muy mal. Por suerte la conocí a Candela Ruggeri, que me sacó y ahí organizamos las vacaciones. Me llamaba todos los días, lo ví arrepentido, creí que era así, pero empezaron de nuevo los controles en el celular, las inseguridades, sus ganas de tener un hijo pero no era el momento, estábamos mal… y esas cosas hacían que él pensaba que yo estaba con otro, que estaba mal influenciada por Candela… yo creo que él no tenía el deseo de tener un hijo conmigo”. 

“Era obvio que en algún momento nos íbamos a separar aunque nosotros no lo veíamos. Pero no podíamos separarnos… cuando mi mamá vuelve el lunes le cuento todo y ella me dice de ir a hacer una denuncia. El martes sale la revista y el miércoles la nota… voy a la psicóloga y me dice que lo denuncie también.. mi mamá me dice ya es un escándalo. Nunca le conté a la psicóloga sobre todo esto. Voy desde el verano para que me ayude a terminar la relación. Llamo a mi abogado y voy a hacer la denuncia a la comisaría de la mujer. Cuando me enteré que él había realizado la denuncia antes no lo podía creer. Nunca le toqué un pelo a Federico, nunca. Él no es una persona que se deje tocar y menos por una mujer. Él me dice en la cara que él nunca me pegó”.

Barbie contó que él la denugraba y hasta se quejaba si ella cobraba más que él: “Yo me sentía gorda, fea, que hasta la oportunidad nueva de Muscari no era buena, yo no podía creer que él estaba conmigo, creía que yo tenía un re buen carácter, que yo lo había domesticado… lo de la tapa no tenía ni idea que iba a salir eso sobre la infidelidad hay un montón de gente que lo sabe, él quiere dejarme como una loca. Yo no me separo por los golpes, podíamos haber seguido si no aparecía lo de la infidelidad. Ahora la estoy pasando horrible, no quiero salir de mi casa, no quiero ver a mis amigas, no quería que se sepa esto… No quiero echarle culpa a la revista pero si se photoshopeaba esto no se sabía”.

Ante la pregunta si alguna vez sintió que la podía haber matado, dijo: “El viernes …  cuando tambaleó el mueble, se podría haber roto el vidrio y se me caía encima…. sentía que yo no podía controlar sus reacciones”. 

Finalmente le envió un mensaje a las mujeres que sufren violencia de género: “Muchas chicas se comunican conmigo por esto…. Todo eso es violencia, no lo permitan”.