Los estudiantes llamaron a la policía luego del tremendo olor que salía de la habitación del joven. Los efectivos encontraron el cuerpo en un avanzado estado de descomposición. El joven, cuyo nombre y edad no trascendieron de manera oficial, iba a la Universidad de Canterbury, una institución de la ciudad de Christchurch que fue fundada en 1873.

Los estudiantes llamaron a la Policía para que se acercara a los departamentos del campus por un fuerte olor que salía del dormitorio del chico, de acuerdo al diario New Zealand Herald. Las autoridades, que investigan las causas de su muerte, contactaron a especialistas forenses para hacer la identificación formal del cuerpo porque estaba en un estado de descomposición avanzado: realizaron análisis de ADN y examinaron sus huellas dactilares y dientes.

«Es inconcebible imaginar cómo pudo haber ocurrido esto (…) Estamos devastados por lo que sucedió y extendemos nuestra más profunda simpatía a la familia. Este es un momento extremadamente angustiante para los estudiantes universitarios y los empleados de aquí», dijo en un comunicado la vicerrectora de Canterbury Cheryl de la Rey.

Por otra parte, el ministro de Educación Chris Hipkins pidió que haya una investigación al respecto. «Si vas a una residencia o un albergue, estás pagando el mejor precio no solo por un techo sobre tu cabeza, sino también por el cuidado que conlleva. Y creo que claramente no ha estado presente en este caso», afirmó.