Fue porque un integrante de una ONG de gays, lesbianas y transexuales lo increpó de manera irrespetuosa. El presidente pidió que lo saquen de la sala.

Washington, AFP, EFE y Clarín

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, seguramente esperaba una cálida recepción de parte de activistas a favor de los derechos de los homosexuales, en particular en la Casa Blanca, pero ello no fue lo que ocurrió esta noche.

De modo imprevisto, en un evento organizado para celebrar el mes del orgullo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) en la llamada Sala Este de la Casa Blanca, el mandatario fue interrumpido varias veces por un integrante de la audiencia, identificado como Jennicet Gutiérrez, quien es un transexual.

Gutiérrrez se quejaba ante Obama sobre las malas condiciones de detención de los inmigrantes LGBT en Estados Unidos. Gutiérrez, de 29 años, es uno de los activistas fundadores de la organización LGBTQ Latina Advocacy Group Familia.

“Escuche, usted está en mi casa”, respondió Obama, al principio sonriente, mientras continuaban los gritos, en español e inglés, de la persona que protestaba en contra de la deportación de migrantes.  Como Gutiérrrez continuaba increpando al mandatario, el presidente le replicó, esta vez más serio, con frases entrecortadas: “¿Sabe qué? Esto no es respetuoso (…) No es respetuoso cuando se es invitado por alguien (…) No puedes conseguir una respuesta de mi parte interrumpiéndome de esta forma”, dijo el mandatario. Una lluvia de abucheos cayó sobre el transexual.

Cuando quedó claro que su interlocutor continuaría protestando, Obama dijo: “¡Qué vergüenza! Usted no debería estar haciendo esto” y pidió al personal de seguridad que lo expulsaran de la sala. En ese momento, comenzaron coros a favor del presidente -“¡Obama, Obama, Obama¡”- de parte de los asistentes al evento.  “¿Pueden escoltar a esta persona afuera?”, preguntó el presidente a sus cuerpos de seguridad.

Finalmente, como el activista no se marchaba, Obama dirigiéndose a él, le planteó sus alternativas: “Usted puede quedarse y permanecer callado o ser llevado afuera. Ok. Por favor, sáquenlo de aquí”.

Mientras el activista continuaba protestando y los custodios se demoraban en desalojarlo, Obama apuró el trámite: “”Vamos, vamos, vamos (…) Vamos, muchachos, voy a esperar a que esto termine”.

Visiblemente molesto, Obama retomó luego su discurso.