Se inició en Uruguayana. Los militares inspeccionan los vehículos. Afirman que buscan combatir el contrabando y la inmigración ilegal

Cuando falta apenas un mes para el inicio del Mundial 2014, las Fuerzas Armadas brasileñas iniciaron ayer un gigantesco operativo de control en sus 16.000 kilómetros de fronteras con nueve países sudamericanos. Más de 30.000 militares, que participan de la Operación Agata 8, se desplazaron hacia las regiones limítrofes “potencialmente peligrosas”.

El objetivo, dijeron las autoridades brasileñas, es “garantizar la seguridad de la Copa”. En el caso de Argentina, la acción se inició en Uruguayana, ciudad de Río Grande del Sur vecina a la correntina Paso de los Libres. Pero deberá extenderse los próximos días hacia la Triple Frontera y localidades limítrofes con Uruguay, entre las que se menciona al Chuí.

Es un paso más en el proceso de militarización del mundial, según dijeron distintas organizaciones sociales contrarias a esta iniciativa. De hecho, el ministerio de Defensa brasileño admitió, en un comunicado oficial, que el lanzamiento de la octava versión de Agata obedece a la “inminencia de la Copa del Mundo en 12 capitales brasileñas”. E indicó que en esta vasta movilización interviene el Ejército, la Marina y la Aeronáutica. Recordó sin embargo que este tipo de iniciativas ya se habían puesto en práctica el año pasado, durante la Copa de las Confederaciones, que reunió seis selecciones futbolísticas del mundo.

Según el Palacio del Planalto, sede del gobierno federal, el objetivo es reprimir los delitos transfronterizos: narcotráfico, tráfico de armas, ataques al medio ambiente y contrabando de autos robados. Pero el alcance de tamaña acción podrá servir, también, para identificar y frenar el ingreso a territorio brasileño de “ilegales”. Para los argentinos estaría reservado un procedimiento especial destinado a impedir el ingreso a territorio brasileño de los miembros de las barras bravas. Eso explica la amplia cobertura militar en los diversos pasos terrestres que existen entre los dos países, y que incluye también conexiones con el territorio uruguayo.

De acuerdo con fuentes oficiales, el comando del Estado Mayor Conjunto de la Fuerzas Armadas de Brasil había informado a los gobiernos vecinos antes de enviar sus tropas a las diversas fronteras. En los contactos, se avisó que el “plan” tenía como objetivo prioritario “garantizar la seguridad del Mundial”.

Esta es la mayor acción militar realizada hasta ahora por el gobierno brasileño. Y abarca no sólo el sur del país sino también alejadas ciudades del norte, como Oiapoque en Amapá donde un puente internacional conecta con la Guyana francesa.