Los ladrones escaparon con un estéreo, una llave cruz, un trípode de filmación y un cobertor antigranizo. El vehículo estaba estacionado frente a la puerta de ingreso al cine.

El domingo a las 22, un joven de 26 años de apellido Albornoz estacionó su Ford Ka en el predio del San Luis Shopping Center para pasar unas horas en el patio de comidas.

Lo dejó “con la alarma activada” frente a la puerta de ingreso al cine, es decir por el sector donde entran los taxis.

A la medianoche regresó al auto y se encontró con el vidrio de una de las ventanillas bajo. “Cuando lo vi así calculé que me habían robado”, expresó el hombre en diálogo con este medio.

“No rompieron nada, se ve que manipularon el vidrio haciendo presión hacia abajo, incluso quedó una mano marcada”, explicó.

Los delincuentes se llevaron un trípode de filmación (que es una de sus herramientas de trabajo), una llave cruz, un cobertor antigranizo y un pomo para emparchado. Lo único que le dejaron fue el gato, un matafuego y unos anteojos.

El joven se dirigió inmediatamente al personal de seguridad para obtener alguna referencia, pero le aseguraron que no habían visto nada: “Me explicaron que la empresa sólo se hace cargo si se llevan el rodado en sí, no de las pertenencias que uno pueda dejar en el interior del rodado”.

Fuente: El Chorrillero