El segundo día de un paro de transporte público paralizó a la ciudad..

La capital paulista sufre el segundo día de huelga de transporte colectivo. El municipio, de 12 millones de habitantes, vive una “guerrilla”, según definió ayer el intendente Fernando Haddad. Lo cierto es que cientos de miles de personas intentaban desesperadamente esta madrugada acceder a algún medio alternativo a los buses para llegar a sus lugares de trabajo.La prensa paulista titulaba hoy en relación al caos creado: “La Copa como ella es”. Es que faltan sólo unos días para que San Pablo sea la capital de la inauguración del Mundial.Hoy, como también ayer, hubo varios vehículos incendiados y numerosos grupos de choferes que realizaron piquetes para impedir que transiten quienes no se adhieren al paro. De esta manera. obligan a descender a los pasajeros y tiran lejos las llaves de las unidades en circulación. Desde temprano, cruces claves en la zona céntrica de la capital paulista fueron tomados por los piquetes, al tiempo que cinco empresas de transporte decidieron suspender el servicio. En el sindicato que los representa afirman que se trata de grupos opuestos a la actual conducción y que ese problema interno habría deflagrado la paralización. Sin embargo, esta es casi total, lo que permite suponer que no son sólo “opositores” a la actual conducción sindical. Los choferes y cobradores plantean reivindicaciones salariales por encima de las conseguidas por el gremio.