Algo le preocupa a Francisco. “Recen por mí porque estoy un poco enfermo y soy un poco anciano, ¡pero no tanto!”, dijo el Papa ante un grupo de ancianos.

Ante un centenar de adultos mayores, Francisco dijo que “cuando enfermos y ancianos no son cuidados, no está bien”. Fue ahí cuando habló de su propia persona, con una frase que sonó a broma, pero que también recordó varias veces en las que el Papa aseguró que su pontificado “será breve”.

El Papa tiene 78 años y ha anunciado un periplo por Sudamérica y luego a EE.UU. Un portavoz de Bergoglio en Buenos Aires dijo que al Pontífice le retiraron “una buena parte” de un pulmón y está afectado de otros males que le han llegado con el envejecimiento, como la lumbalgia.
Por eso el Papa utiliza zapatos ortopédicos, lleva bastón y “anda caminando medio torcido”, dijo el vocero.