Foto: web

Los comerciantes cuestionan el funcionamiento en la ciudad de por lo menos cinco locales reconocidos como “saladitas”. Consideran que es una competencia desleal por los precios que manejan. En algunos casos los productos llegan a ser un 50% más barato.

Guillermo Strazza, abogado de los comerciantes, ratificó que pedirán que le revoquen la habilitación a uno de esos negocios, que está ubicado sobre la calle Pringles, entre San Martín y Chacabuco.

“Dicen tener la habilitación municipal a nombre de una persona física, pero no la exhiben ni cumplen con los requisitos de mostrar los precios. Tampoco tienen posnet, libro de quejas y no registran al personal”, afirmó Strazza.