Pese a sufrir una nueva derrota judicial ante la Corte Suprema que podría haberlo dejado en libertad estos días, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva reafirmó su candidatura para las elecciones de octubre en una carta enviada desde su centro de detención.

“Si yo acepto la idea de no ser candidato, estaré asumiendo que cometí un crimen. No cometí ningún crimen. Por eso, soy candidato hasta que la verdad aparezca y que los medios, jueces y fiscales muestren el crimen que cometí o paren de mentir”, resaltó el exmandatario en el mensaje enviado a la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), la senadora Gleisi Hoffmann.

Según las encuestas de intención de voto, Lula es el candidato favorito, con un 31% de apoyos, muy por delante de sus rivales, el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), con 15%; la ecologista Marina Silva, de la Red Sustentabilidad (Rede), con 10%; el exogobernador de San Pablo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con 6%; y el exgobernador de Ceará Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), con 5%. Un precandidato que no había aún lanzado su candidatura, el expresidente de la Corte Suprema Joaquim Barbosa, del Partido Socialista Brasileño (PSB), tenía un 10% de respaldo, pero esta semana anunció que no competirá.