Es una iniciativa del premier Erdogan. Fue Construida en 537 y es considerada un símbolo.
En un paso controvertido y polémico del gobierno turco, el premier Recep Erdogan planea convertir la histórica basílica de Santa Sofía de Estambul en una mezquita. La reconversión de este símbolo de la cristiandad despertó alarma en el mundo católico, con reacciones encendidas del sector ortodoxo, y abrió una fuerte brecha con el amplio sector de la población turca que añora la Turquía laica moderna que dejó Mustafá Kemal Ataturk.

La confirmación del plan fue publicada por el diario progubernamental turco Yeni Safak, después de que la semana pasada algunos trascendidos hablaban de la intención del premier de ir a rezar en la célebre basílica antes de las presidenciales de agosto. Una fecha posible es el 29 de mayo, muy simbólica porque recuerda el 561 aniversario de la caída de Constantinopla en manos de los otomanos.

La idea es convertir la basílica en mezquita durante la tarde y la noche, con sus frescos bizantinos oscurecidos por “luz negra” para que no ofendan al Islam, pero conservándolo como museo por la mañana con el fin de que puedan recorrerla los millones de turistas que la visitan cada año.

Santa Sofía fue construida en 537 y se la considera la obra más grande y sagrada de la época Bizantina. Fue utilizada como basílica patriarcal ortodoxa hasta la caída de Constantinopla a manos de los otomanos, en 1453. Desde esa fecha hasta 1934 se utilizó como mezquita, para finalmente un año después convertirse en museo.

Desde hace tiempo, los representantes del islamismo ortodoxo vienen reclamando la conversión de Santa Sofía, pero el primer ministro dudaba en llevarla a cabo. Sin embargo, en los últimos meses Turquía vivió una fuerte radicalización política. Un ejemplo de esto fue el giro autoritario adoptado con Erdogan, quien no tuvo inconvenientes en atacar a la Justicia y bloquear sitios de Internet como Twitter y YouTube cuando surgieron las denuncias de corrupción. En este vuelco más enfático hacia el islamismo, Erdogan salió ganando porque ese electorado lo respaldó en las elecciones legislativas de marzo, donde su partido triunfó con el 45 % de los sufragios.

La amenaza de reabrir Santa Sofía al culto islámico ya provocó duras reacciones del patriarca de Constantinopla Bartolomé I y del gobierno griego. “Nos opondremos y con nosotros todos los cristianos”, advirtió el jefe de la Iglesia Ortodoxa. Las autoridades griegas, por su parte, advirtieron que la medida es “un insulto a la sensibilidad religiosa de millones de cristianos”.