La idea de que el aeropuerto internacional de Santiago de Chile deje de llamarse Comodoro Arturo Merino Benítez y pase a llevar el nombre del ganador del premio Nobel de Literatura Pablo Neruda lleva muchos años, pero a poco de ser debatida en el Congreso, estalló la polémica en el país vecino.

El debate inició hace unas semanas, cuando la comisión de Cultura de la Cámara de Diputados apoyó el proyecto de homenajear al poeta adjudicando su nombre a la terminal aérea más importante del país. La decisión fue rechazada por diversos grupos feministas y organizaciones sociales, quienes expusieron un hecho poco recordado en la vida de Neruda: la violación a una empleada doméstica que el mismo artista relató en sus memorias “Confieso que he vivido”, publicadas luego de que murió.

El abuso ocurrió cuando el poeta chileno fue diplomático en Ceilán (actualmente Sri Lanka) en 1929. “Una mañana, decidido a todo, la tomé fuertemente de la muñeca y la miré a la cara. No había idioma alguno en que pudiera hablarle. Se dejó conducir por mí sin una sonrisa y pronto estuvo desnuda sobre mi cama. (…) El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible. Hacía bien en despreciarme. No se repitió la experiencia”, escribió Neruda en su autobiografía.

Quienes se oponen suman al terrible episodio, el desinterés que Neruda tuvo con Malva Marina, la única hija que tuvo con su primera esposa, la holandesa María Antonieta Hagenaar, a la que aparentemente abandonó por haber nacido con hidrocefalia.

El proyecto llevó las firmas de diputados de diversas fuerzas políticas y la posibilidad de que el Congreso trate el proyecto hizo resurgir la controversia y ahora peligra su concreción. Los detractores proponen, entonces que el aeropuerto sea rebautizado con el nombre de la también poeta y Nobel de Literatura en 1945, Gabriela Mistral.