Patrulleros que se inundan, comisarías sin teléfono y efectivos que no alcanzan forman parte de la precariedad de esa fuerza.

Patrulleros que se inundan, comisarías sin teléfono y efectivos que no alcanzan forman parte de la precariedad que atraviesan hoy las policías provinciales. Este escenario no se genera en todos los casos por falta de inversión, sino que muchas veces responde a ineficiencia y recursos mal asignados. Periodismo para todos mostró anoche las situaciones más bizarras y conflictivas de las policías provinciales.

Un trabajo basado en las escuchas de radio de “la Bonaerense” dio cuenta de cómo la policía llega tarde y delitos o siniestros que podrían haberse evitado, suceden. Se mostraron desde casos dramáticos, como el accidente del 1 de enero de 2012 en la ruta 11, hasta situaciones ridículas como patrulleros con auxilio pero sin crique.

El accidente de la ruta a Pinamar fue reconstruido a través del testimonio de los padres del joven que murió, Carlos Díaz, cuando el auto en el que viajaba con sus padres chocó contra la camioneta blanca que conducía una persona ebria. Las maniobras suicidas de esa camioneta, que se iba a la banquina y cambiaba de carril de forma constante, habían sido advertidas por Daniel Laterzza, un policía que viajaba con su familia detrás del vehículo y que llamó insistentemente al 911 sin obtener respuesta. Anoche, por primera vez, hablaron los padres de Díaz y el policía.

Otra de las situaciones que mostró Jorge Lanata por la pantalla del 13 y que dan cuenta de la precariedad policial fue en El Palomar. Allí, PPT vio como un patrullero, con el parabrisas roto, estuvo más de media hora parado por no contar con un crique. Sí, el patrullero pinchó una cubierta y los efectivos la cambiaron, pero cuando quisieron bajar el crique no pudieron. Es que no sabían cómo funcionaba porque era de un gomero que se los había prestado y al que debieron ir a buscar para poder bajar el móvil. Para eso, uno de los efectivos debió quedarse en el local del gomero por si llegaba algún cliente.

Pero no solo la policía de la provincia de Buenos Aires sufre carencias. En Mendoza, una de las ciudades con mayor índice delictivo, también faltan patrulleros. Pero en la capital del Malbec hay un dato curioso: la banda de música de la policía tiene más policías que el área de investigación criminal del Gran Mendoza.

En Posadas, la capital de Misiones, en tanto, una cámara oculta de PPT mostró que la comisaría 15 del barrio San Isidro no tiene teléfono de línea desde que abrió, en 2008. En ese mismo destacamento, uno de los policías a cargo admite que él debe comprarse su uniforme y municiones, una realidad que se repite en el resto de las provincias.

Según el índice de victimización de la Universidad Di Tella, una encuesta que mide el porcentaje de hogares que reconoce haber sido víctima de por lo menos un robo en los últimos doce meses, Buenos Aires, Tucumán, Chubut, Santa Fe, Entre Ríos, Mendoza, Jujuy y Tierra del Fuego son las provincias más complicadas. En todas se repiten las historias absurdas.

En Tucumán, por ejemplo, la fuga de un grupo de detenidos de una comisaría a través de un boquete que hicieron con tapitas de gaseosa da cuenta del pésimo estado de los edificios.

También en Entre Ríos el delito crece, pero el gobernador, Sergio Uribarri, parece no tomar nota: usa el principal helicóptero de la provincia, destinado a la Policía de Entre Ríos, para su campaña presidencial. Se trata del Bell Ranger que la provincia compró en el exterior en 2012 y por el que pagó 9 millones de dólares.