La inflación creciente y la incertidumbre que generan las elecciones nacionales del próximo domingo impactan de lleno en el comercio de San Luis: los negocios no logran que los proveedores les envíen los productos, no saben qué precio deberán pagar para reponer la mercadería y cada vez son más cortos los plazos de pago.

El presidente de la Cámara de Comercio de San Luis, Vito Carmosino, sintetizó el panorama: “Los proveedores nos dicen que todavía no tienen orden de facturar”. Todos esperan la evolución del dólar luego de los comicios del 27 de octubre.

También opinó en esa dirección Fernando Segovia, propietario de la ferretería Toti (que tiene locales en San Luis y Villa de la Quebrada): “Uno quiere tener ventas, pero hay especulación pura”.

“A nosotros (los proveedores) nos acortaron los plazos de pago, antes era un mes, después 20 días, y ahora 15 días”, indicó.

Los comerciantes coincidieron también en que desde el lunes, el panorama será otro y peor, más allá de cualquier resultado electoral. “El problema es el 28, que no sabemos con qué país nos vamos a encontrar”, anticipó Carmosino. “Sabemos que todo va a aumentar la semana que viene”, agregó Segovia.

Ambos destacaron que muchas veces los clientes “no creen” que no tengan mercadería y muchas veces les recriminan que la tienen guardada.

“Creen que uno se va a salvar por guardarse dos pares de zapatillas en el depósito”, analizó el presidente de la Cámara de Comercio.