Lo dijo uno de los abogados de Griselda Guerrero y Mario Lázaro, que declararían esta semana. Están en un escándalo por el hallazgo de imágenes de pedofilia en un pen drive.

Para uno de los investigadores del caso, el hallazgo de pornografía infantil en un pen drive de dos entrevistados de Canal 13 es la punta de una causa mucho más grave. En cambio, para la defensa de Griselda Olga Guerrero y Mario Raúl Lázaro, los documentalistas que tenían el material, el hecho “está sobredimensionado”. El sábado, los sospechosos se negaron a declarar ante el juez Correccional de San Luis, aunque uno de sus abogados asegura que lo harán esta semana. A pesar de que no hablaron, la Policía allanó la casa de un supuesto tercer implicado al que los detenidos habrían apuntado informalmente.
“Tomamos la decisión de que se abstuvieran de declarar porque el juez los citó acusados por el párrafo 1 del artículo 128 (del Código Penal), y de prosperar esa acusación existía la posibilidad de que les dictaran prisión preventiva. Como estamos absolutamente persuadidos y tenemos la convicción total de su inocencia, pedimos ocho días de prórroga para buscar elementos que los desvinculen de la causa”, explicó ayer Horacio Quevedo, co-defensor de Guerrero y Lázaro junto al abogado Manuel Serrano.