Tenía 16 años años y fue asesinada en 2013. El Tribunal Oral Criminal N°9 porteño encontró al portero culpable de los delitos de “femicidio en concurso ideal con los delitos de abuso sexual y homicidio agravado por su comisión criminis causa”. El cuerpo de la adolescente fue encontrado en la basura.

Por la mañana, antes de que se conociera el fallo, el portero dijo sus últimas palabras ante el tribunal que lo juzgó: “Sólo quiero volver a declarar mi inocencia, soy inocente. No tengo nada que ver con la muerte de ‘Mumi’.

Leé también: Ultimas palabras de Mangeri: “Soy inocente, no tengo nada que ver con la muerte de Mumi”

Antes de que hablara Mangeri, fue su abogado, Adrián Tenca, quien le habló al tribunal. “Está esperando una sentencia justa, que anulen la causa y lo absuelvan”, fue un nuevo intento del letrado quien ya había pedido, en un intento desesperado, la nulidad de los alegatos de la defensa y la procuración por considerar que en ninguno de los dos casos se describieron las circunstancias de tiempo, modo y lugar del hecho.

Leé también: “La desesperada apuesta de la defensa de Mangeri”.

En los alegatos, tanto los fiscales como el abogado querellante, Pablo Lanusse, solicitaron para Mangeri la pena de prisión perpetua. Para ambas partes, el crimen se dio en medio de un ataque sexual.

Leé también: “La querella pidió perpetua para Mangeri: “Murió como niña demostrando ser una gran mujer”.

Durante el juicio, el portero declaró dos veces. Dijo que era “inocente” y que nunca sintió atracción sexual por Angeles. También denunció que sufrió tres “aprietes” policiales para hacerse cargo del crimen.