Se trata de una modificación al Código Contravencional en la que se destacan imposiciones de multas y penas a quienes prestan servicio de estacionamiento en la vía pública.

Este jueves la Legislatura porteña aprobó la modificación del Código Contravencional y prohibió la actividad de los trapitos y limpiavidrios.

Así lo decidieron 39 diputados que votaron a favor, contra 20 en contra.

La intención de impedir la actividad fue presentada por el bloque oficialista en seis oportunidades desde diciembre del 2007, cuando el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, asumió su primer mandato, pero nunca logró su aprobación ante la negativa del arco opositor a acompañar la medida.