Una nueva ley censura las palabras soeces en los medios, el teatro, el cine, los conciertos, espectáculos, libros, obras de arte y actos públicos.

El presidente ruso, Vladimir Putin, promulgó una ley que prohíbe el uso de palabrotas en los medios de comunicación, piezas teatrales y películas, espectáculos y conciertos, y en los libros y las obras de arte.

La ley, que entrará en vigor el 1° de junio, contempla multas en efectivo de 2.000 a 2.500 rublos para particulares (40-50 euros), entre 4.000 y 4.500 (80-90 euros) para cargos públicos y de 40.000 a 50.000 (800-1.000 euros) para personas jurídicas.

Según la ley, expertos filólogos serán los encargados de determinar si las palabras o las expresiones empleadas en cada caso son motivo de sanción, según medios locales.

De esta forma, queda terminantemente prohibido el uso de “palabras malsonantes” en actos públicos, sean de carácter cultural, artístico o de entretenimiento.

En el caso de las películas en la que los diálogos contengan palabra soeces, la ley prohíbe la concesión de certificados para su exhibición en los cines rusos.

Hace un año Putin ya había promulgado otra ley contra el uso de las palabratas y groserías en los medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Por abusar del uso de palabras soeces en sus informaciones, las autoridades retiraron el pasado año la licencia a la agencia de noticias Rosbalt, aunque sus críticos lo consideraron una artimaña política para acallar un medio crítico con el Kremlin.