Posadas reforzó el control para cobrar Ingresos Brutos a mercadería de otras provincias.

La Cámara de Comercio e Industria de Posadas y transportistas advirtieron sobre un posible desabastecimiento en Misiones a causa de los severos controles que realiza la Dirección de Rentas (DGR) en los accesos a la provincia para el cobro anticipado de Ingresos Brutos y la aplicación de elevadas multas a transportistas y empresas por errores formales en documentaciones que avalan el traslado de mercadería. Los comerciantes ya hablan de la existencia de una “aduana interna” que tiene como única finalidad lograr una mayor recaudación fiscal a costa del comercio local.

La entidad comercial señaló su “gran preocupación” por el modo en que se están llevando a cabo las retenciones y secuestros de transportes de carga, en los controles que la DGR tiene en las rutas nacionales 12 y 14, en el límite con Corrientes. Las retenciones de camiones con mercaderías genera problemas de abastecimiento porque muchas veces quedan varados varios días hasta que se abona la multa, siempre exhorbitante, según los comerciantes. Esta situación también genera roces con las firmas que despachan la mercadería, ya que muchas veces esas empresas no quieren hacer frente a las sanciones aplicadas por Rentas porque alegan que ya pagan Ingresos Brutos en su jurisdicciones.

Un comerciante perjudicado por la norma explicó a Clarín que en muchos casos se da una doble imposición de impuestos porque el fabricante paga en su provincia y debe abonar en Misiones cuando su mercadería ingresa si no tiene firmado un Convenio de Corresponsabilidad. “Rentas cobra la alícuota del 4,5% en base a los remitos, es decir antes que se cierre el circuito de la mercadería y en muchos casos es dinero que no se puede recuperar”. La Cámara de Comercio se quejó por los desmesurados montos de multas impuestas a empresas por cuestiones formales en remitos de mercadería que fue correctamente declarada.

Si bien la norma está vigente desde 2008, las necesidades financieras de la provincia hicieron que los controles se hicieran más estrictos desde hace diez días.

Quienes pusieron el grito en el cielo son los propietarios de las empresas de transporte, que sólo realizan el flete. Es que muchas veces deben permanecer días enteros a la vera de la ruta, esperando a que el problema se destrabe y alguna de las partes pague la multa.

La semana pasada, un empresario local al que le habían retenido un camión con dos máquinas en tránsito hacia Córdoba, ingresó fuera de sí a las oficinas de Rentas y habría amenazado de muerte a José Garzín Maceda, el segundo de la oficina recaudadora, debido a que pretendían cobrarle $ 300 mil pese a que las máquinas que llevaba sólo se hallaban en tránsito.

También la Cámara Empresaria Misionera del Autotransporte de Cargas (CEMAC) elaboró un documento crítico sobre el control por las largas colas que sufren sus asociados y la suba del costo logístico.