Para buena parte de la población argentina el fútbol es sinónimo de pasión y devoción hacia los colores de un club, pero algunos llegan a lugares impensados a la hora de mostrar su fanatismo. Este es el caso de Jonatan Figueroa y Jazmín Pallares, una pareja de jóvenes de La Banda (Santiago del Estero), fanáticos de Boca.

El matrimonio decidió bautizar a su hijo, nacido el 12 de junio, como Juniors Xeneise, en clara alusión a la entidad azul y oro. Sin embargo, cometieron un error en el segundo nombre, debido a que el apodo de la institución se escribe con “Z”: Xeneize.

“La gente nos decía por qué le pondríamos así, y nosotros le dijimos que Boca es nuestra pasión, es la alegría que nos une. Cada domingo que juega nos juntamos y cuando salió campeón fue nuestra alegría más grande, además del nacimiento de nuestro hijo”, expresó la madre de Juniors.