En una escueta conferencia de prensa en el Monumental y sin dar motivos, el entrenador habló sobre su abrupta salida del club. “Cuando llegue a este club se hablaba solo del descenso. Me voy contento porque todos están hablando de un River de alto nivel”. No hubo mensaje para la dirigencia.

Se esperaba su palabra después del cimbronazo que causó su abrupta salida ayer a la tarde. Y este miércoles, a las 17, Ramón Díaz habló pero no entró en polémicas: “Me voy feliz”, dijo. Y aseguró que les agradecía a todos, desde hinchas hasta dirigentes.

“Me voy feliz porque cuando llegué a este club se hablaba sólo del descenso. Me voy contento porque todos están hablando de un River de alto nivel. No sólo el campeonato. Haberle ganado a Boca, haberle ganado a grandes equipos, haber clasificado para la Copa Libertadores, haber ganado la Supercopa. Mi objetivo era poner a River en lo más alto y cumplimos”, comenzó su descargo en el salón de conferencias del Monumental, que apenas se extendió por cinco minutos.

Enseguida, empezó con las dedicatorias: “Les agradecemos a todos, a los dirigentes, al cuerpo técnico. Y especialmente a los jugadores, que son los protagonistas de esta hazaña. Gran parte de este plantel que tuvo que retroceder son los que están hoy. Me puso muy contento ver festejar a la gente de River. Anoche tuvimos una cena con los jugadores y hemos festejado con la familia. Hemos pasado una noche extraordinaria”.

“Este club te hace crecer como hombre, te da la posibilidad de viajar a Europa. Somos generados de grande materia prima. Me gusta esta profesión, me gusta lo que hago. Y este año he tenido la gran satisfacción de trabajar con Emiliano, que es una persona joven, creció de una manera increíble”, concluyó Ramón, al borde de las lágrimas, en una escueta charla en la que no dio lugar a las preguntas y dejó más dudas que certezas sobre los motivos de su alejamiento.