Tras las palabras del presidente cubano, el Departamento de Estado norteamericano afirmó en un comunicado que su país “no trabaja con plazos determinados para nombrar embajadores ya que hay todavía aspectos a negociar”.

La HABANA/WASHINGTON.- Primero, el presidente cubano, Raúl Castro, aseguró que Cuba y Estados Unidos podrían reabrir sus respectivas embajadas ya después del 29 de mayo, día en que la isla dejará formalmente de estar en la “lista negra” norteamericana de Estados patrocinadores del terrorismo.

Pero luego, un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que “no trabaja con plazos determinados para nombrar embajadores con Cuba, ya que aún quedan temas por negociar”.

“No tenemos un plazo fijo para esto. Aún estamos en negociaciones (…) y no tenemos ningún anuncio para hacer”, dijo el vocero Jeff Rathke.

Tras despedir a su homólogo francés, François Hollande, después de su primera visita a Cuba, Castro dijo en el aeropuerto de La Habana: “Después del 29 de mayo podremos nombrar los embajadores”.

El mandatario cubano también se expresó de forma positiva sobre las actuales negociaciones con Estados Unidos después de que ambos países anunciaran en diciembre un histórico anuncio para retomar sus relaciones diplomáticas.

“Va bien la cosa, desde luego a nuestro ritmo. Muchos se preguntan y critican que vamos muy lentos. ¿Y para qué tenemos que ir corriendo, para cometer errores?”, comentó el líder cubano.

“En 45 días se cumple el día 29 de mayo, y se levantará ese tipo de injusta acusación y podremos nombrar los embajadores”, dijo sobre la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo que elabora el Departamento de Estado en Washington.

“Ahora la Cancillería está discutiendo las trámites (sobre) cómo van a ser las cuestiones”, agregó Castro sobre las negociaciones que celebran con Estados Unidos desde finales de enero para reabrir embajadas.

FUERA DE LA LISTA NEGRA:

El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció a mediados de abril que sacará a Cuba de la “lista negra” sobre terrorismo en la que la isla está desde 1982. Tal y como prevén las leyes norteamericanas, la medida entrará en vigor a finales de mayo, 45 días después de que la Casa Blanca la haya anunciado al Congreso.

Aunque La Habana subrayaba que no era una condición, la presencia de Cuba en esa lista era uno de los principales obstáculos para la prevista reanudación de relaciones diplomáticas.

El gobierno de Castro había señalado en varias ocasiones que no tendría “sentido” retomar relaciones si la isla seguía en la lista. Otra de las medidas que exige Cuba es que se solucionen los problemas que tiene su Sección de Intereses en Washington para operar, debido a las restricciones del embargo económico de Estados Unidos.

Las Secciones de Intereses que ambos países tienen desde finales de los 70 deben convertirse previsiblemente en embajadas regulares cuando se hayan restaurado los vínculos diplomáticos rotos en 1961.

Obama y Raúl Castro celebraron un encuentro histórico a mediados de abril en Panamá, casi cuatro meses después de que ambos países dieron a conocer su acercamiento diplomático. Las imágenes de ambos presidentes estrechándose la mano durante la Cumbre de las Américas celebrada en Panamá dio entonces la vuelta al mundo.

Hollande celebró el lunes la primera visita de un presidente francés a Cuba. El mandatario galo, que abogó ahí por el acercamiento entre la Unión Europea y Cuba, fue también el primer líder de una potencia occidental en visitar la isla tras el anuncio de la reconciliación diplomática entre Washington y La Habana..