El rescate de Julen, el niño de 2 años que cayó en un pozo en la localidad de Totalán, España, entró en la recta final tras la perforación de más de 52 metros del túnel vertical con el que se intentará llegar hasta el menor, aunque los labores se siguen complicando por la dureza del terreno y aún queda excavar una galería horizontal de forma manual.

Los mineros de la brigada de rescate que deben sacar a Julen del pozo afrontan la misión “con la ilusión de sacar con vida” al niño, afirmó Juan López Escobar, el delegado del Colegio de Ingenieros de Minerías, a pesar de que no hay ninguna prueba sobre el estado del menor.

“Esa esperanza les mueve”, remarcó el experto, antes de negarse a ofrecer nuevos plazos sobre el operativo.

Cuando ya pasaron ocho días desde el accidente, a juicio del rescatista, hablar de plazos lo único que hace es generar “frustración” y es “totalmente imprudente”.

Una vez terminados los últimos metros del túnel vertical- faltan 7 metros-, tan solo quedará la excavación de la galería horizontal que se hará con martillos neumáticos y llevará unas 20 horas más, según explicó en la víspera el coordinador del operativo, el delegado del Colegio de Ingenieros de Caminos en Málaga, Ángel García Vidal.