Foto: El Diario de la República

Las fiestas de fin de año están a la vuelta de la esquina y muchos salen en búsqueda de pirotecnia, a pesar de que la venta, el uso y el almacenamiento de este tipo de mercadería, está prohibida desde el 2015. Es por eso que la Unidad de Control de la Municipalidad reforzó los operativos en los comercios y también en domicilios particulares.

A mediados de esta semana, las patrullas de la Unidad de Control e Inspección Municipal (UCIM), decomisaron varias unidades de pirotecnia sonora: bombas de estruendo, petardos, fuegos artificiales y cañitas voladoras. El primer secuestro fue en un comercio del complejo habitacional La Ribera. Los inspectores recibieron un alerta a través del Sistema Único de Reclamos (línea 147) y llevaron a cabo una inspección. “Encontramos una cantidad importante de mercadería. Asistimos junto a la secretaria de Desarrollo Sustentable y oficiales de la Comisaría 29ª, que tiene jurisdicción en La Ribera”, señaló Jorge Rodríguez, responsable de Control Urbano. Luego del operativo, el negocio quedó clausurado preventivamente.

El segundo ocurrió en el barrio Eva Perón II. Allí necesitaron de la colaboración del Juzgado Contravencional del Poder Judicial y la Fiscalía de Faltas del Municipio ya que se trataba de una vivienda.

El responsable de la fiscalía, Martín Guiñazú, señaló que solicitaron la asistencia de la justicia ordinaria para actuar “en caso de que los propietarios del domicilio se opusieran al allanamiento o no quisieran entregar la mercadería, pero fue un procedimiento tranquilo y los vecinos colaboraron en todo momento”.