En el Monumental, superó 2-0 a Guaraní con goles de Gabriel Mercado y Rodrigo Mora. El equipo de Marcelo Gallardo se quedó con la primera semifinal y sacó una buena ventaja para la revancha del próximo martes en Paraguay.

Llegó el día para River y River no defraudó. En la semifinal de ida de la Copa Libertadores, el equipo de Marcelo Gallardo derrotó como local a Guaraní de Paraguay por 2-0 y quedó con un pie en la final del torneo continental más importante. El próximo martes, el Millonario tendrá que asegurar la serie en Asunción.

El equipo paraguayo comenzó mejor parado en el partido y asustó con una buena jugada colectiva, tocando dentro del área. Marcelo Barovero desterró todo tipo de peligro en ese arranque. Desde entonces, el partido se acomodó para el Millonario y de no ser por el arquero Aguilar. A los 12 , Rodrigo Mora tiró un centro desde la derecha, Lucas Alario cabeceó y el dueño del arco evitó el gol. En el rebote, Carlos Sánchez puso la cabeza y la pelota se fue muy cerca del palo izquierdo.

River se hizo dueño del partido. Mejor dicho, de la pelota. Porque el partido estaba como Guaraní quería. El conjunto paraguayo se replegó bien en el fondo y le regaló el balón a su rival, que poco sabía qué hacer con él. Al equipo de Gallardo le costaba generar juego, partiendo con un Matías Kranevitter muy impreciso.

Guaraní se paró para jugar de contra y con Federico Santander bien arriba tuvo momentos para inquietar a Barovero. Pero nunca con el suficiente peligro.

En la segunda etapa, otra vez el equipo visitante comenzó mejor. Su estandarte en el ataque retrocedió un poco y los volantes se mandaron al área de River en un par de ocasiones. Insinuaron, pero no complicaron.

El Millonario volvería a tomar la pelota pasados los primeros diez minutos. Y con poco llegaría al primer gol. A los 10 minutos, Gonzalo Martínez, quien había ingresado en el entretiempo por Lucho González, lanzó un tiro de esquina a la cabeza de Alario. El ex delantero de Colón la bajó pese a la fuerte marca defensiva y allí apareció Gabriel Mercado, el jugador de los goles importantes, para definir ante un arquero casi sin resistencia.

Ese gol le sentó muy bien a River, que se agrandó y fue por más. Y a los 27, Mora se encargaría de reventar el Monumental. El uruguayo se escapó tras un pase de Alario y cuando entró al área la picó por encima del arquero Aguilar para convertir el segundo tras besar el travesaño. Extasis para un estadio que deseó que la Copa América terminara cuanto antes para poder retomar este torneo.