Tenía una cuenta pendiente Franco Armani en River: los penales. Y la saldó anoche en el estadio José Amalfitani. Es cierto que ya le había detenido uno al paraguayo Víctor Ayala en la definición ante Gimnasia La Plata por las semifinales de la Copa Argentina el año pasado, aunque no alcanzó porque el Lobo avanzó a la final.

Pero le faltaba atajar un penal durante un partido. Y ayer lo hizo. Con los pies detuvo el zurdazo rasante de Rodrigo Salinas y enseguida atrapó la pelota que había quedado picando cerquita de su cuerpo estirado hacia el palo izquierdo.

La atajada del penal no fue la única aparición de Armani. Inmediatamente después, Salinas tuvo la revancha. Sacó un derechazo cruzado en el borde del área chica y Armani volvió a estirarse, esta vez hacia el palo derecho para sacarle el remate al 9 de Vélez.